Pacto Etico Comercial
Junio 2005
Preámbulo
Ante la avasallante e histórica cultura de la informalidad y la crisis de valores que afecta a la República del Paraguay, nos vemos ante la impostergable necesidad de actuar para evitar la completa desintegración de nuestra sociedad. La coyuntura de los tiempos actuales ya no permite la actuación aislada y egoísta de ninguna nación. El futuro del mundo será solamente para aquellos hombres y naciones que comprendan y actúen en consonancia con las reglas universales de convivencia y del comercio.
El desafío del cambio es un camino escabroso y complejo. No podremos hacerlo si la sociedad productiva no asume su rol y lidera este nuevo tiempo. Así mismo, y para poder influir en la transformación, debemos estar dispuestos, en primer lugar, a cambiar nosotros mismos; con decisión, y aceptando la calificación y el juzgamiento del que seremos objeto, por la sociedad toda y por nuestros pares.
Contamos sin embargo, con una buena ventaja. La sociedad organizada en diferentes estamentos y actividades, ya lleva un buen tiempo advirtiendo la crisis y actuando dentro de sus posibilidades; lo cual permitirá una mejor comprensión y adhesión a nuestra causa, facilitando su puesta en práctica y continuación en el tiempo hasta su plena vigencia.
Es por todo ello que la Cámara de Anunciantes del Paraguay – CAP - y la Cámara de Comercio Paraguayo Americana - AMCHAM -, bajo el patrocinio del Departamento de Comercio de los Estados Unidos de América en el programa denominado “Good Governance” (Buen Gobierno), hemos asumido la responsabilidad de liderar la concreción de un pacto ético empresarial en el Paraguay.
El espíritu de este Pacto incluye desde el profesional autónomo, considerado en este contexto una "empresa unipersonal", hasta las grandes empresas totalmente estructuradas. Por lo tanto, utilizamos la expresión "empresa" para identificar toda persona física o jurídica relacionada al quehacer empresarial.
PACTO ÉTICO EMPRESARIAL DEL PARAGUAY
Los abajo suscritos, en representación de gremios del sector privado, por considerar fundamental el reconocimiento y promoción de principios y valores éticos en las relaciones comerciales, nos comprometemos a trabajar en una propuesta integral de ética empresarial, desarrollando en conjunto una iniciativa medular compuesta por las siguientes siete (7) vertientes que confluyen y se complementan entre sí:
1.-Principios básicos de Ética Empresarial.
Acogemos los principios básicos de ética empresarial -contenidos en el documento anexo al presente Pacto, y que forma parte integrante del mismo-, que consisten en principios y estándares generalmente aceptados que habrán de servir por si solos como referencia o parámetro para las empresas en el Paraguay en materia de conducta ética empresarial, o para que con base en ellos desarrollen sus códigos de conducta ética empresarial, o para que adecuen dichos códigos, en caso de que ya los tengan. Nos comprometemos a promover la adhesión de estos principios por parte de todas nuestras empresas agremiadas, así como también a promover su aceptación por parte de empresas no agremiadas. Así también, nos comprometemos a establecer como requisito para optar por la membresía en nuestros respectivos gremios, el que la persona o empresa acoja primero los Principios Básicos de Ética Empresarial.
2.-Diálogo sy coordinación, permanente e incluyente.
En el Paraguay se han dado distintos eventos, conferencias, seminarios y foros sobre ética en el sector privado y público, que han logrado un nivel de reconocimiento general sobre la importancia de prácticas transparentes y éticas. Como un siguiente paso en la misma dirección, nos comprometemos a establecer un mecanismo para que pueda darse un diálogo y consulta permanente dentro del sector privado, sobre el tema de la ética empresarial, en forma coordinada y cada vez más incluyente, a efecto de poder avanzar de la manera más eficaz en cuanto a la implementación de prácticas de ética empresarial; lo anterior incluirá el establecimiento o fortalecimiento de medidas concretas y efectivas que aseguren que el actuar ético prevalezca en el sector empresarial paraguayo.
3.-Capacitación en materia de Ética Empresarial.
Reconocemos que para instaurar una cultura ética en forma sostenible y duradera, es necesaria la capacitación como resultado de la cual se ha de lograr el fortalecimiento de la habilidad en el sector privado para implementar programas de ética empresarial sostenibles en las distintas empresas. Con ello en mente, acogemos con beneplácito la colaboración ofrecida por el Departamento de Comercio de los Estados Unidos, en cuanto a la capacitación en materia de ética empresarial; se trata de un programa que se divide en dos, uno para “Capacitar al Capacitador”, diseñado para enseñar a personas dinámicas los conocimientos y habilidades necesarias para construir y mantener un programa sobre ética en sus respectivas empresas, y el otro consistente en un programa de capacitación general en materia de ética empresarial, que persigue brindar a los participantes un curso rápido sobre los principios básicos para establecer un programa sobre ética en sus respectivos negocios u organizaciones empresariales.
4.-Desarrollo de un Manual de Ética Empresarial, y de otras herramientas de capacitación.
Reconocemos la conveniencia de contar con un Manual de Ética Empresarial para el fortalecimiento y vigencia permanente de una cultura ética en las empresas, y como una herramienta complementaria dentro de los procesos de capacitación y seguimiento.
5.-Coalición entre el sector público, la sociedad civil, y el sector privado.
Manifestamos nuestra anuencia y disposición de invitar al gobierno nacional, y a la sociedad civil y política, para que en forma conjunta con el sector privado se establezca una coalición y mecanismo de coordinación, implementación y monitoreo permanente, en torno al tema de la conducta ética en la sociedad paraguaya, el diagnóstico del problema en forma integral, y posibles soluciones concretas y efectivas, con efectos sostenibles y duraderos.
6.-Instaurar el actuar ético empresarial en una forma sostenible y duradera.
El “actuar ético” supone transparencia, un verdadero liderazgo ético y el valor que corresponde a una conducta ética. Supone que los integrantes de una empresa, empleados y empleadores, actúen en el ejercicio o desempeño de sus funciones diarias teniendo siempre en mente preceptos éticos básicos, con base en lo que llamamos un buen “gobierno corporativo”, que no es más que un conjunto de principios y actos mediante los cuales se planifican estratégicamente y se fijan los principales objetivos, estableciéndose los procesos de seguimiento sujetos a controles internos y externos, para la verificación de su efectiva ejecución.
Al hacer alusión a “principios”, nos referimos a principios generales tales como la probidad; prudencia; justicia; templanza; idoneidad; responsabilidad; obediencia; y a principios particulares tales como la aptitud; capacitación; legalidad en la actuación; veracidad; discreción; transparencia; equidad; igualdad de trato; ejercicio adecuado de las funciones inherentes a cada cargo; uso adecuado de los bienes de la empresa; uso adecuado del tiempo de trabajo; colaboración; uso adecuado de la información; obligación de denunciar actos de corrupción; dignidad y decoro en la actuación; honor; tolerancia; equilibrio en el discernimiento, etc.
Nos comprometemos a desarrollar una iniciativa integral en materia de ética empresarial tendiente al reconocimiento y adopción de los referidos principios, y el fomento e implementación de un buen gobierno corporativo en las empresas, en forma sostenible y duradera.
7.-Mecanismo de evaluación y certificación de la conducta ética en las empresas.
La generación e implementación de nuevos paradigmas quedarían en el aire e incompletos sin procesos reeducativos, publicidad a lo interno y externo de la corporación, así como el establecimiento de registros y archivos, capaces de soportar una auditoria general (“Auditoria Ética”, si se quiere) que abarque lo expuesto, ya sea ésta interna o externa, y la apropiada publicidad de resultados.
Entender, aplicar y aceptar el nuevo concepto de forma integral implica la anuencia a someterse formalmente y de manera pública, a un proceso de evaluación y certificación, sobre la forma como se adoptan las decisiones éticas en las distintas empresas, quién las adopta y cómo son las mismas revisadas dentro de una empresa. Lo anterior, sumado a la comprensión de que ello agrega valor y promueve beneficios tangibles a las empresas, del tamaño que sean, que desean diseminar de manera transparente su apego y valorización de aquello que abarcan, en todas sus dimensiones, particularmente en materia de actitudes y conductas estructuradas hacia el “actuar ético”. La propuesta, según lo ha ideado y conceptualizado, comporta una suerte de nueva norma tipo ISO, para la certificación de la vigencia, observancia, cumplimiento, eficiencia y eficacia del actuar ético empresarial.
En tal sentido, la estructuración, establecimiento y funcionalidad integral, sujeta a la debida credibilidad, de una entidad certificadora del actuar ético de las empresas que así se sometan a dicho proceso, es pertinente y necesaria. Tal como lo es el comprender y aceptar las ventajas y riesgos involucrados en tal aceptación, ya que la entidad autorizada para certificar, también lo estaría para sustraer la certificación.
Los abajo suscritos, en conclusión, trabajaremos en el desarrollo de una iniciativa sostenible en materia de ética empresarial, apoyando el establecimiento de mecanismos concretos y efectivos, según lo indicado en los párrafos anteriores.
EN FE DE LO CUAL, suscribimos el presente documento en la ciudad de Asunción, capital de la República del Paraguay a los 30 (treinta) días del mes de junio de dos mil cinco (2005).
A N E X O A.-PRINCIPIOS BÁSICOS DE ÉTICA EMPRESARIAL Los principios básicos son de aplicación a todo tipo y tamaño de empresas y/o profesional que desean desarrollar sus actividades internas y externas dentro del marco conceptual de una conducta o actuar ético, lo cual es fundamental en cuanto a su efectividad como empresa y/o profesional, así como en su condición de “ciudadano corporativo”, recibiendo por ello el merecido respaldo de sus asociados, clientes o usuarios, y forjándose una larga y honorable trayectoria y un prestigio en cuanto a honestidad e integridad, dos valores fundamentales que alcanzarán un merecido reconocimiento, al igual que una garantía de éxito presente y futuro. Sin la intención de puntualizarlos en forma completa, se trata de algunos principios éticos, prácticas de una buena administración corporativa y políticas generalmente aceptadas, que han de ser adoptados e implementados sector por sector, empresa por empresa, teniendo en cuenta la legislación y reglamentaciones aplicables, así como también circunstancias específicas, tales como el tamaño de la empresa:
I.-PRINCIPIOS EN LAS RELACIONES PERSONALES Y PROFESIONALES
Ninguna Ley o norma contractual puede anticipar las posibles vicisitudes de la vida. Con frecuencia un empresario se ve ante la necesidad imperativa de tomar una decisión con base en el buen sentido y la conciencia. La clave radica en aplicar siempre principios éticos y morales en las relaciones personales y profesionales con respecto, entre otros, a los siguientes temas: Política de Abuso de Drogas y Sustancias Psicotrópicas, Violencia en el lugar de trabajo, Propiedad Intelectual y Derechos de Autor, Información Confidencial, Sistemas Informáticos y otros recursos técnicos (Internet, correo y correspondencia electrónica, acceso a archivos y programas), Privacidad en el lugar de trabajo, etc.
Además, no bastará mantener una actuación ética personal u organizacional de forma aislada. Los individuos y las empresas a las que representan deberán responsabilizarse por los niveles éticos empresariales de los miembros de su comunidad de forma proactiva, ejerciendo su deber de denuncia en el caso de procedimientos antitéticos y no aceptando la convivencia social y empresarial con los que los realicen, ya que consentir o hacer caso omiso de dichas acciones, siempre que las mismas sean de su conocimiento, será considerado del mismo tenor de gravedad que las acciones mismas.
II.-ADMINISTRACIÓN CORPORATIVA Y RESPONSABILIDAD DE RENDIR CUENTAS
Prácticas para la vigencia de una buena administración corporativa, incluyen entre otras las siguientes:
a.Mecanismo de Consulta, Seguimiento y Auditoria Ética
El actuar ético no sólo debe ser una política crucial de la empresa; también la empresa podría establecer un mecanismo interno de consulta, seguimiento y auditoria ética, que involucre toda la estructura de administración corporativa de la empresa, para que sirva de consulta, revise y de seguimiento a las prácticas de auditoria interna de la empresa, a la vez que supervise otros aspectos de los sistemas de control y preparación de informes financieros, así como las políticas de ética empresarial.
b.Informes acerca de infracciones
De la misma manera, todo ejecutivo de la empresa que crea que otra persona dentro de la empresa esté violando las políticas de la misma o leyes locales, o esté por involucrarse en alguna actividad que podría afectar el prestigio de la empresa, debería comunicarlo inmediatamente según el mecanismo interno de consulta, seguimiento y auditoria ética que cada empresa determine para ello.
c.Contabilidad y Controles Internos
Para controlar los asuntos de una empresa y mantener la precisión de sus informes financieros, es esencial registrar, en forma exacta, la información contable de todas las transacciones realizadas. La información precisa es el lenguaje que comparte la gerencia con las diversas funciones dentro de la empresa y también debe ser la consigna común en comunicaciones con accionistas y otros entes.
El registro, conservación y elaboración de informes financieros debe cumplir con las disposiciones legales vigentes, con los Principios de Contabilidad Generalmente Aceptados y con los lineamientos de control emitidos por cada empresa. En cuanto a las operaciones que implican un registro contable, tales registros se deben ingresar con precisión y honestidad, y respaldados en todo momento por documentación que sustente la transacción, que cumpla con los requisitos fiscales y que sea exacta. Para su registración se requiere razonable detalle, registro en las cuentas contables y asientos en el momento que suceden las operaciones. Está prohibido modificar o falsificar documentos, registros e informes, así como ocultar información que pueda alterar los registros financieros y afecte o pueda afectar a la empresa.
Esta responsabilidad no es exclusiva de los contadores que registran las transacciones realizadas, sino de prácticamente todo ejecutivo de la empresa que de alguna manera contribuya a la creación de los registros de la empresa mediante la confección de informes de gastos, registros de tiempo, de tareas realizadas, informes de actividades, etc.
La implementación de un sistema de auditoria eficaz ha de asegurar la conformidad con las políticas, procedimientos y controles establecidos, y contribuirá a identificar las deficiencias potenciales de control para que puedan ser corregidas con rapidez. Se considera que la función interna de auditoria en la empresa es un recurso esencial, que desempeña un papel fundamental al proporcionar a la gerencia evaluaciones sobre la efectividad de los controles internos de las funciones de contabilidad, operación y administración:
- Se requiere que todos los empleados presten su entera colaboración a los auditores.
- No se debe tolerar la realización de declaraciones falsas o engañosas a los auditores, sean éstos internos o externos.
- Ningún empleado, ejecutivo ni directivo ha de interferir con el proceso de auditoria ni retener registros.
- Todo ejecutivo de la empresa que tenga información o conocimiento sobre fondos o bienes no registrados o sobre cualquier acto prohibido, se debe sentir en libertad para comunicarlo según el mecanismo interno de consulta, seguimiento y auditoria ética que para ello cada empresa determine, para lo cual es recomendable que las empresas asignen la autoridad y funciones correspondientes a un AUDITOR DE ÉTICA.
Un Manual Interno sobre esta materia deberá contener información detallada sobre controles internos en cada sección de la empresa, y deberá ponerse a disposición de todos los empleados que desempeñan tareas de control interno.
d. Conducta Fraudulenta
Los ejecutivos de una empresa no pueden participar de ningún plan para engañar a persona alguna en cuestiones de dinero, posesiones o la prestación deshonesta de servicios. La empresa depende de sus controles internos y de la integridad personal de todas las personas que allí trabajan para salvaguardar sus bienes contra daños, robos y otros usos no autorizados. Entre las irregularidades se cuentan las actividades deshonestas o fraudulentas, que conducen a la apropiación indebida de bienes de la empresa con fines de lucro personal. Los ejecutivos de una empresa que sospechen o tengan conocimiento sobre irregularidades de esta índole, deberán notificarlo de inmediato según el mecanismo interno de consulta, seguimiento y auditoria ética que para ello cada empresa determine.
e. Conflictos de intereses, regalos y pagos inadecuados
Los ejecutivos de una empresa no han de utilizar sus puestos, ventajas o influencias en la empresa con fines de lucro personal o de terceros. De igual manera no han de hacer ni prometer pagos ni obsequios a funcionarios o empleados de ningún cliente o gobierno.
La empresa ha de respetar la privacidad y los derechos individuales de sus empleados en lo que respecta a la conducción de asuntos personales. No obstante, cada uno tiene una responsabilidad fundamental para con la empresa y, por lo tanto, ha de evitar toda actividad que interfiera o aparente interferir con el cumplimiento de dicha responsabilidad. Si algún ejecutivo de la empresa realiza una actividad comercial externa o tiene otros intereses que afectan de manera desfavorable el desempeño de su trabajo, o podrían hacerlo, podría existir un conflicto de intereses.
Pueden surgir situaciones en las que las actividades de un ejecutivo de la empresa entren en conflicto con los intereses de la empresa y afecten desfavorablemente el prestigio de la compañía o sus relaciones con terceros, o bien interfieran con el cumplimiento de las responsabilidades laborales de tal ejecutivo de la empresa. Se debe establecer el mecanismo apropiado a efectos de asegurar que los ejecutivos de una empresa tomen plena conciencia de que deben evitar dichas actividades tanto en el trabajo como fuera de él. Es responsabilidad del ejecutivo de una empresa evitar actividades de esta naturaleza así como asociaciones o intereses que interfieran o puedan interferir con el ejercicio del criterio independiente por parte de él, en cuanto al desempeño de sus responsabilidades con la empresa.
Ningún empleado, ejecutivo y directivo ha de recibir remuneración alguna aparte de la otorgada por la empresa, incluyendo comisiones u honorarios, por servicios prestados a ninguna persona u organización en nombre de ésta, ni aceptará regalos o servicios que excedan su valor nominal por parte de ninguna persona que realice negocios con ella, o quiera hacerlo. Cuando un ejecutivo de la empresa considere inadecuado en determinadas circunstancias rechazar un regalo, dicha persona deberá consultar según el mecanismo de consulta, seguimiento y auditoria ética que al efecto se determine, para determinar el curso de acción adecuado.
A continuación se detallan algunos ejemplos de actividades que han de estar prohibidas, debido a que podrían infringir la política de conflicto de intereses de la empresa; estos ejemplos se incluyen únicamente a manera de ilustración y con ellos no se pretende abarcar todos los casos posibles:
- Actividades externas de los empleados o ejecutivos y/o ejecutivos, que si bien en sí mismas pueden no representar un conflicto de intereses, pero que afectan desfavorablemente el desempeño laboral cuando exigen demasiado tiempo por parte de ellos, en detrimento del cabal cumplimiento de las funciones que les son inherentes en función de sus respectivos cargos o posición dentro de la empresa para la cual trabajan.
- Una relación de negocios con algún individuo o un interés considerable en alguna organización que operen, o quieran operar con ésta, en calidad de proveedor o cliente, o bien que compita con la empresa misma.
- La utilización o divulgación de los secretos comerciales de la empresa u otra información confidencial o de acceso restringido.
- La compra o venta de propiedades sobre la base de información interna, con fines de beneficio propio.
Si se tiene alguna duda respecto de alguna situación de conflicto de interés real o potencial, se deberá consultar según el mecanismo de consulta, seguimiento y auditoria ética que cada empresa establezca.
f. Gestión y protección de la información
Se trata de la manera en que se obtiene, mantiene y divulga la información acerca de las personas afectadas, prácticamente a todos los individuos con quienes se relaciona la empresa. En tal sentido, la empresa debe respetar el carácter confidencial o restringido de la información, que incluye información computarizada relacionada con individuos tanto identificados como identificables. Con tal objeto, la política de la empresa habrá de consistir en prevenir la divulgación no autorizada o inadecuada de dicha información. De igual manera, la empresa no divulgará el salario de un empleado a una entidad bancaria o financiera donde el empleado haya solicitado un préstamo, sin el previo consentimiento explícito por escrito de éste.
Los activos de información de la empresa constituyen recursos importantes. Dichos recursos incluyen información en cualquier forma, ya sea obtenida de otros o desarrollada por ésta, y en cualquier sistema de almacenamiento, procesamiento o transmisión de información. La política de la empresa habrá de consistir en garantizar la disponibilidad, integridad y confidencialidad de estos recursos de manera tal que sea consecuente con el riesgo y valor comercial.
Los ejecutivos de una empresa han de tener la responsabilidad de entender el valor comercial de sus recursos de información; asimismo, de la obligación de conocer los riesgos asociados con la posibilidad de que se comprometa la disponibilidad, integridad y confidencialidad de dichos recursos. Todos han de ser responsables de tomar los recaudos necesarios para garantizar la protección de los recursos de la empresa según el riesgo y el valor comercial. La información de la empresa sólo debe utilizarse en procura de los intereses comerciales de la misma y ningún empleado, ejecutivo ni directivo deberá usar ni divulgar dicha información durante su período en la empresa ni después de él.
III.-RELACIÓN CON LOS EMPLEADOS
Las empresas tienen una responsabilidad importante frente a los empleados. A continuación algunos principios básicos que típicamente guían la actitud de empresas exitosas hacia sus empleados:
a. Trabajo en equipo y trato equitativo y justo
La clave del éxito de muchas empresas es el trabajo en equipo de su personal, el respeto por los empleados en sus relaciones con la empresa, los programas de capacitación y promociones que faciliten el desarrollo humano.
Las políticas de la empresa deben estar orientadas al pago de salarios que sean lo suficientemente competitivos como para atraer y retener al personal destacado, brindar incentivo y retribuir el rendimiento de alto nivel, al tiempo de permitir al empleado una buena calidad de vida.
b. Evitar la discriminación y el acoso
Cada empresa habrá de comprometerse a cumplir las leyes que prohíben la discriminación en cuestiones laborales, por razones de cualquier tipo. La empresa deberá contar con una política positiva diseñada para brindar iguales oportunidades de empleo a todos, ante iguales condiciones, sin discriminación de ningún tipo.
Un aspecto esencial de dicho compromiso es ofrecer iguales oportunidades de empleo, y mantener un entorno de trabajo en el que los empleados puedan realizar sus tareas sin acoso físicos ni verbales por razones de cualquier tipo.
Así mismo se debe incentivar la POLÍTICA DE DISCRIMINACIÓN POSITIVA, mediante la creación de cupos de trabajos para personas con dificultad para acceder a un puesto de trabajo como los minusválidos, o que tengan algún tipo de discapacidad física, ya que es un sector ampliamente marginado de la sociedad.
c. Mantener estándares adecuados de salud y seguridad
Las empresas habrán de proporcionar a sus empleados un lugar de trabajo sano y seguro, y establecer los parámetros de conducta apropiados, que esperan de sus respectivos empleados.
En este sentido es apropiado realizar entrenamientos en materia de seguridad y salud y realizar por lo menos una vez a año, ejercicios conjuntos en temas concernientes a la seguridad, como evacuación en caso de siniestros, con el asesoramiento de los profesionales de la materia.-
IV.-RELACIÓN CON OTRAS EMPRESAS Y CON EL CONSUMIDOR
Una relación de confianza mutua en la cual todas las partes se benefician, constituye el aspecto más significativo en las relaciones con otras empresas. La reputación de la empresa es su activo más valioso. Ello es que una vez queda dañada la reputación de una empresa, es muy difícil ganarse la confianza en las relaciones con otras empresas. Algunos de los principios básicos que generalmente propician la confianza mutua en las relaciones empresariales incluyen el compromiso a la excelencia en cuanto a los productos y servicios; el compromiso de ganarse el respeto y la confianza en todas las relaciones comerciales; el respeto a la transparencia contractual; en caso de controversias de tipo comercial, la voluntad de negociar y lograr compromisos a efectos de llegar a una solución pacífica; y el respeto a la Ley, incluyendo el pronto acatamiento de las decisiones judiciales, arbitrales o de otros entes administrativos.
En adición a lo anterior, la sana relación con otras empresas y con el consumidor también ha de abarcar lo concerniente a las leyes antimonopolio y lo relativo a la competencia desleal.
El propósito de las leyes antimonopolio y de competencia desleal es asegurar un sistema de mercado justo, libre y competitivo. Si bien las empresas compiten, enérgicamente, en todas sus actividades empresariales, sus esfuerzos en este sentido deben realizarse según la letra y el espíritu de las leyes antimonopolio pertinentes y de competencia desleal existentes.
Las responsabilidades contra la monopolización tienen que ver con las relaciones con la sociedad, los competidores, clientes y proveedores, acuerdos y contactos con competidores. Algunas de las ofensas más graves contra las normas antimonopolio se producen entre competidores, tales como acuerdos para fijar precios o dividir clientes, territorios o mercados.
El propósito de cada empresa debe ser constituirse en la mejor opción para sus clientes, para lo cual deberán en todo momento comportarse con profesionalismo e integridad, al tiempo que suministra servicios y/o productos de calidad oportunamente y en el lugar acordado. Al escoger a sus clientes y/o mercados, las empresas no pueden establecer diferencias discriminatorias ni acuerdos previos entre competidores o potenciales competidores, sino que en todo momento sus decisiones de selección de mercado deberán estar basadas en criterios de negocios.
Los regalos, atenciones y otras cortesías para con competidores, clientes, actuales o potenciales, pueden justificarse por propósitos comerciales legítimos; en todos los casos, dichas deferencias deben ser legales. En cuanto a los gastos que ello suponga, deben registrarse en forma exacta y específica. Ha de estar prohibido solicitar o condicionar una negociación a la entrega de una atención, cortesía o regalo; han de exceptuarse los artículos promocionales y las atenciones u otras cortesías que sean legales, se apeguen a las prácticas comerciales usuales y no comprometan o aparenten comprometer la objetividad de la negociación o de la relación comercial.
V.-RELACIÓN CON LA COMUNIDAD GLOBAL, Y RESPONSABILIDAD SOCIAL
Así como una empresa es parte integral de la comunidad en la cual la misma desarrolla su actividad, una relación sólida con la comunidad es esencial. En tal sentido, las empresas han de atender lo referente a la protección de las personas y del medio ambiente.
Así, ha de ser política de la empresa proteger la seguridad, la salud de las personas y el medio ambiente. A tono con los valores de la empresa y sus metas, ha de ser política de la empresa el lograr reconocimiento y admiración por su dedicación a la seguridad, salud y excelencia en materia del medio ambiente, llevando a cabo sus negocios de manera socialmente responsable y ética, y evitando hacer negocios con otras empresas que no mantengan estos principios o actitud.
Con respeto a la empresa y medio ambiente, el concepto sostenibilidad es el eje básico en materia medio ambiental, se refiere a políticas y estrategias que tienen como objetivo un desarrollo económico y social que no vaya en perjuicio del medio ambiente ni de los recursos naturales de los que dependen la actividad humana y su propio desarrollo.
El origen de las pérdidas y de los daños ecológicos está en las pautas de comportamiento y consumo de los hombres. Para dar solución a éstos problemas cada empresa dentro de su ámbito se compromete a desarrollar programas de:
1. Gestión sostenible de los recursos naturales: sol, agua, espacios naturales, bosques, suelos, pastizales.
2. Control integrado de la contaminación y prevención de la producción de residuos.
3. Reducción del consumo de energías no renovables. Ej.: leña.
4. Mejora de la gestión de la movilidad incluyendo medios de transporte más eficientes y racionales.
5. Mejoras en la calidad ambiental de áreas urbanas.
6. Mejora de la salud y de la seguridad pública.
(Basado en: Centro de Enseñanza a Distancia (CEAC). 2000. Curso de Sistemas de Gestión Medioambiental ISO 14000. Vol. 1. Barcelona. España.)
La Responsabilidad Social de las Empresas conforma también el respeto y defensa de los derechos humanos fundamentales; contribuir responsablemente al desarrollo de las comunidades; apoyar y alentar el apoyo a actividades educativas y a las personas más desfavorecidas; y apoyar los esfuerzos para eliminar la corrupción y delitos financieros.
VI.-RELACIÓN CON AUTORIDADES GUBERNAMENTALES
Las empresas bien administradas son empresas que acatan las leyes. A efecto de mantener relaciones sólidas con las autoridades gubernamentales, las empresas, empresarios y empleados han de pagar todos sus impuestos, acatar todas las reglamentaciones que les sean aplicables, y obtener todos los permisos, licencias y aprobaciones requeridos para desarrollar sus respectivas actividades comerciales, entre otros aspectos.
Los ejecutivos de una empresa no deben a nombre de ésta pagar, prometer, ofrecer o autorizar el pago de cosa alguna de valor a funcionarios gubernamentales, partidos políticos, funcionarios de partidos políticos, candidatos a cargos públicos, funcionarios de organizaciones públicas, con el fin de obtener o retener réditos económicos. Pagos de esta naturaleza han de ser estrictamente contrarios a las finalidades éticas de la empresa, aun si la negación a realizar tales pagos puede ocasionar la pérdida de clientes. Tampoco habrán de ser permitidos pagos a funcionarios públicos para agilizar tramitaciones de naturaleza alguna.
VII.-PREVENCIÓN DE EXTORSIÓN Y SOBORNO
Los principios relativos a la prevención de la extorsión y el soborno conllevan el establecimiento de un método de autorregulación por parte de las empresas mediante la implementación de códigos de Ética o normas internas y políticas de conductas tendientes a no fomentar la corrupción del funcionario público y/o privado. La aceptación voluntaria de estos principios por parte de las empresas no solamente promoverá elevados estándares de integridad en las transacciones comerciales, ya sea entre empresas y entre éstas y entes gubernamentales, sino que también protegerá a las empresas sujetas a intentos de extorsión.
La comunidad empresarial ha de objetar toda forma de extorsión y soborno. La prioridad máxima debe estar dirigida a erradicar la extorsión y el soborno que involucre a políticos y altos funcionarios gubernamentales. El soborno y la extorsión amenazan las instituciones democráticas y ocasiona graves distorsiones en la economía del país.
Ninguna persona o empresa debe en forma directa o indirecta pedir o aceptar un soborno, y debe rechazar cualquier insinuación de soborno. Una conciencia generalizada de los perjuicios que trae el soborno y la corrupción en las relaciones comerciales, junto a criterios consensuados de prevención y de represión pueden evitar este flagelo que aflige a la comunidad internacional.
La aplicación de la ética comercial no es un lujo sino una necesidad, ya que el fin no justifica los medios. Sin valores éticos en el actuar comercial acarreará inevitablemente la corrupción y el inevitable fracaso en el emprendimiento comercial, al no construir sobre una base sólida y estable.-
Existe una realidad no solo del Paraguay sino de todo Latinoamérica que la corrupción a través del soborno o la extorsión es un “modo de vida”, para el empresario, ya que sin la “facilitación”, se vuelve engorroso y difícil trabajar comercialmente. A fin de paliar esta situación de hecho, se debe tener criterios precisos y preestablecidos en la gestión pública, fomentar la automatización de las gestiones ante la Administración Pública a fin de evitar el contacto directo con el funcionario público que para “agilizar” el trámite percibe un soborno del interesado, creando justamente artificialmente la “demora”, a fin de crear la oferta.-
Así mismo es importante tener una justicia eficaz, ya que es mejor una justicia pronta que una justicia lenta, así se puede constatar en los países con niveles de corrupción menor; donde la eficacia de la justicia es uno de los factores más importantes para el éxito de la lucha contra la corrupción. Es verdad que existe un sobrecargo de trabajo de los jueces, causadas justamente por profesionales del derecho que “embarran” los procesos para “comprar tiempo”; contra este actuar queda únicamente el castigo ejemplar.-
El fomento y la creación de unidades de control interno en la administración pública, encargada de detectar y sancionar a los funcionarios públicos corruptos, es también un mecanismo teniente a impedir la corrupción.-
Debemos comprender que la corrupción es un delito económico por excelencia y una de las mejores formas de combatirla es quitándole sus réditos, haciéndola antieconómica tanto para el que debe pagar el soborno como para el que lo recibe. Pero no hay una sola alternativa o una sola política que sea concluyente y definitivamente la mejor para erradicar este mal. Luchar contra la corrupción es una tarea de muchos y que debe ser alimentada todos los días usando todos los medios que estén disponibles. Ante la carencia de valores éticos o morales, la corrupción opera como una enfermedad que se va extendiendo en el cuerpo del Estado con consecuencias devastadoras, que se traducen en una denigración de los derechos individuales afectados. Un componente central y esencial para evitar la corrupción se apoya en la mutua cooperación y en la asistencia técnica. Una legislación eficaz contra el lavado de dinero y la prosecución criminal del funcionario público corrupto y de quien lo corrompe, constituyen las únicas garantías para que esta Convención llena de buenos propósitos no se convierta en una pura intención desprovista de realidad.
B.-CONTRIBUCIONES Y ACTIVIDADES POLÍTICAS
Ha de reconocerse y respetarse el derecho que tienen los empresarios, ejecutivos y empleados de participar en actividades externas a las empresas públicas o privadas, incluyendo actividades de carácter político, siempre y cuando tales actividades sean licitas y no interfieran con las obligaciones, deberes y responsabilidades contraídos para con la empresa, ni la comprometa institucionalmente.
Se entiende por actividad política el ejercicio o desarrollo de cualquier actividad personal de carácter político. Puede incluir no sólo la militancia en un partido, sindicato, organización o asociación política, sino también la postulación como candidato, la participación en una campaña electoral, o el desempeño de un cargo público de naturaleza política o dentro de algún partido político. Durante el ejercicio de alguna actividad política, los empresarios, ejecutivos y empleados no deben involucrar o relacionar a su empresa ni usar la marca, razón social, símbolos, logotipos, slogans o algún otro signo que específicamente identifique o pueda asociarse con la empresa.
Además, los empresarios, ejecutivos y empleados de una empresa han de estar en libertad de realizar contribuciones políticas, siempre y cuando sea a título individual y no se relacione directamente a la empresa. Se entiende por contribución política la entrega voluntaria y legal de dinero, bienes, servicios, derechos o cualquier otro recurso, a partidos políticos, organizaciones y/o asociaciones de carácter político, así como a candidatos a ocupar algún cargo político por medio de nombramiento o de elecciones populares.
No ha de estar permitido que se realicen actividades políticas en las instalaciones de la empresa, o se utilicen recursos de la misma con este fin, salvo actividades de formación ciudadana de carácter totalmente imparcial, que no tengan por objetivo solicitar apoyo político específico y/o contribuciones partidarias de cualquier tipo. La empresa no puede ser responsabilizada institucionalmente, en ningún caso, de la actuación de sus propietarios o funcionarios en el desempeño de actividades políticas.
Finalmente, se considera ético y deseable en el marco de las empresas, el fomento imparcial a la participación activa de sus propietarios, funcionarios, colaboradores y clientes en los procesos políticos del país a través del ejercicio transparente de sus derechos ciudadanos, como una forma de contribuir para el desarrollo y fortalecimiento de la democracia en el Paraguay.
C.-RECOMENDACIONES PARA LA IMPLEMENTACIÓN DE ESTOS PRINCIPIOS
Esta propuesta para el desarrollo del Principio IX está basada en el comportamiento muy similar que observa nuestro objetivo de trabajo con el mejoramiento del desempeño y el alcance de mejores niveles de calidad. Sensiblemente diferentes, puesto que nuestro foco está basado en una decisión personal de comportamiento ético, y los estándares de calidad en una empresa, grupo u organización, pueden ser (como en la mayoría de los casos) impuestos, adquiridos por normativa u obligación escrita; más allá de nuestra forma de vida, tratamos de contemplar la implementación como una serie de pasos lógicos, definidos y finitos para conseguir que nuestra realidad ética-comercial sea efectivamente real, estable, limpia, y sustentable desde todos los puntos de nuestras organizaciones.
En función de todo lo anterior ponemos a su consideración el siguiente desarrollo.
D.-RECOMENDACIONES PARA LA IMPLEMENTACIÓN DE LOS PRINCIPIOS PEC.
Pensamos que cualquier implementación de principios éticos debe comenzar por un sinceramiento interno, es decir por un “yo quiero”, siendo en este caso la primera persona (el “yo”) un profesional independiente, una asociación o una empresa.
Exponemos entonces como punto de inicio la COMPARACIÓN DE LA SITUACIÓN IDEAL CONTRA LA SITUACIÓN REAL DE NUESTRAS EMPRESAS. Esto implica el comenzar con un estudio desmenuzado de las propuestas del Pacto y compararlas a las vivencias en nuestro entorno de trabajo. Ya sea como cabeza de nuestras empresas o como miembros de ella que sostienen una relación de dependencia el compromiso pasa por hacer notar la necesidad de la comparación para mejorar la situación sea ó no que nuestras empresas ostenten un comportamiento 100 % ético, nunca viene de más repasar esos puntos que creemos en ocasiones sin importancia.
Esta comparación desemboca en el segundo punto de la implementación que es la IDENTIFICACIÓN DE LAS ÁREAS SENSIBLES DE UN COMPORTAMIENTO NO ÉTICO. Entramos a caminar aquí senderos que son muy propios de nuestra realidad. La identificación de las áreas sensibles nos llevará por:
a. Tributación: revisión de la relación con el Estado, proveedores y empleados.
b. Relación obrero-patronal: revisión de la situación de seguros de salud, beneficios laborales, etc.
c. Legalidad de la empresa: revisión del origen de mercaderías, Software, bienes e inmuebles, documentos.
d. Competencia: revisión del comportamiento comercial y relaciones con el mercado.
e. Profesionalismo: revisión de certificaciones, situación profesional en cuanto a capacidad y eficacia.
Los mencionados son puntos neurálgicos, pudiendo cada empresa obviar o agregar situaciones particulares.
La identificación de las áreas sensibles traerá como consecuencia el tercer punto de implementación que es un SINCERAMIENTO ÉTICO. En este punto es donde hacemos la diferencia con la implementación de controles de calidad, que a veces son taxativos. Aquí se trata de una decisión personal, gerencial o de Directorio, de aceptar el resultado de los dos puntos anteriores y, si hiciera falta, corregir el rumbo o subsanar errores. Es meramente un trabajo interpersonal, ínter empresarial y de asumir riesgos sobre todo al exponer (si los hubiere) puntos que denoten falencias o desvíos de conducta con el compromiso de la corrección.
Luego de este análisis daremos paso al siguiente punto de la implementación que es el DESARROLLO DE UN PLAN DE TRABAJO. El Plan de Trabajo contemplará aproximar nuestra realidad al modelo ético ideal propuesto por el PEC y hasta puede desembocar en la redacción de propias normativas para nuestras empresas en base a lo vivido en este Proyecto. El Plan de Trabajo no debe ser sólo para empresas o profesionales en situaciones irregulares, sino para quienes observen conductas éticas comprometidas, sobre todo para una revisión y ampliación de criterios o el simple ejercicio de estar preparados para colaborar.
Si cuantificáramos el Plan, podríamos dividirlo en partes básicas, a saber:
a. Presupuestar la inversión de horas hombre y monetaria del cambio.
b. Identificar los agentes de cambio para cada problema detectado.
c. Calendarizar soluciones.
d. Buscar apoyo externo. Ya sea de Consultores, Auditores y sugerimos aquí de hasta miembros del PEC que se conviertan en referentes para dar apoyo en situaciones particulares. Esto es, que quien pueda aportar soluciones en la Legalización de Software, por ejemplo, se convierta en un referente para el grupo, que quien desarrolle análisis y soluciones en el trato impositivo o relaciones con el Estado se convierta en referente para el grupo.
e. Hacer una puesta en común de los problemas generados a raíz del cambio de conducta hacia un comportamiento cada vez más ético.
f. Informatizar este proceso creando Foros de discusión y respuestas útiles. Hacemos hincapié aquí nuevamente en la figura de los “referentes”.
Por último, habiendo comenzado el desarrollo del Plan de Trabajo, es bueno comenzar a pensar en el último punto de la implementación sugerida cual es la EVALUACIÓN DE DESEMPEÑO. Creemos que la única forma de medir los avances es evaluarlos y realizar toda esta revisión periódicamente y anexarle sí aquí los controles de calidad en función a estar observando normas de conductas éticas para el desenvolvimiento profesional.
Pensamos que ante todo debe estar la necesidad de querer mejorar. El medir esta necesidad por lo que nos pueda brindar el entorno actual puede llevarnos al desaliento. Se trata de “salir a buscar”, de “ir y hacer”, de “darle al Sistema”. Creemos que en la confección del Plan de Trabajo podemos conformar un grupo sólido que acuda como tal y apoye como tal a quienes se encuentran en situaciones de riesgo, dado que es más lo que podemos hacer en conjunto que individualmente y que sea este accionar el que atraiga nuevos miembros.
Para concluir ponemos la implementación en forma gráfica y la dejamos a vuestro análisis
Diagrama de Ondas Expansivas. Efecto Piedra en el agua. Método de modelización y cambio de conducta bajo la Escuela de Albert Bandura.
E.-INSTAURACIÓN DE UNA CULTURA QUE PROMUEVA ESTÁNDARES SÓLIDOS DE ÉTICA EMPRESARIAL
A menudo, la prueba no consiste en darse cuenta de qué es ilegal sino en saber qué es lo apropiado. Nunca se debe permitir que los atajos, las verdades a medias, los compromisos y los oportunismos, ocupen el lugar de lo que es ético y legal. Estos actos convenientes o aparentemente inofensivos pueden perjudicar a la empresa y dañar su prestigio, que constituye uno de los pilares del éxito. Es por ello que ninguna empresa deberá tolerar conductas inmorales por parte de sus ejecutivos.
Entre otras acciones la empresa deberá:
- Formar un equipo responsable para publicar, promover y llevar estos Principios o sus respectivos Códigos de Conducta al conocimiento de todo el personal dentro de la empresa, desde su inserción, así como periódicamente.
- Estar dispuestos tanto Empresa como funcionarios a acogerse a un proceso de certificación y re-certificación de la Conducta Ética Comercial.
- Crear los estándares éticos y normas pertinentes, así como los manuales de control internos, donde éstos no existan.
- Establecer un proceso de educación, reconocimiento y estímulo para fortalecer el comportamiento ético en las actividades de la empresa. (Ej. Promoción basada en evaluaciones formales y objetivas)
- Fomentar la transparencia en la actuación comercial; es decir, publicar, en los medios internos de comunicación con accionistas, ejecutivos y personal de la empresa respecto al desarrollo de éste proceso y su periódico cumplimiento.
- Generar programas efectivos de capacitación y desarrollo del personal, así como un programa de méritos y promociones, que se caracterice por la objetividad y publicidad en su aplicación.
Independientemente de su importancia para efectos de una diligencia de certificación, el respeto a los preceptos y políticas contenidas en los distintos Códigos de Conducta con base en los presentes Principios, serán de carácter obligatorio para los ejecutivos y funcionarios/empleados de una empresa.
F.-VERIFICACIÓN DE DECISIÓN ÉTICA
La toma de decisiones éticas es esencial para el éxito de toda empresa. Diariamente, los ejecutivos de éstas toman decisiones tanto grandes como pequeñas que, en conjunto, pueden tener un gran impacto en los resultados de nuestras operaciones comerciales y de nuestra cultura. Algunas decisiones son obvias y fáciles, pero otras no. Cuando uno enfrenta una decisión difícil, el cuestionario a continuación, para la "Verificación de Decisión Ética", puede resultar útil pues ha sido diseñado para ayudar a examinar las repercusiones éticas de las decisiones. Definido con exactitud el problema y su origen, antes de llevar a cabo la decisión sería entonces preciso responder a todas las siguientes preguntas:
- ¿Es legal? Muy sencillo: si la acción es ilegal, es preciso abstenerse de realizarla. La empresa ha de desaprobar cualquier acto en contra de la Ley. Si se requiere información o aclaración acerca de las leyes aplicables, es menester consultar según el mecanismo interno de consulta, seguimiento y auditoria ética que cada empresa tenga a bien establecer.
- ¿Es consecuente con la filosofía de la empresa? ¿Concuerda con lo que se entiende por los valores fundamentales de la empresa?.
- ¿Es consecuente con la política de la empresa?. Si la acción propuesta no concuerda o no es coherente con las políticas de la empresa, no se debe llevar a cabo.
- ¿Es beneficiosa o tiende al bien común?¿ ¿Beneficiará a todas o la mayoría de las personas involucradas?. ¿Quiénes serán los afectados por la decisión?. ¿Es lo mejor para ellos? ¿Es posible analizar el problema con las partes afectadas, antes de tomar la decisión?.
- ¿Se podría revelar la decisión o actuación, sin perjuicio? ¿Podría la persona que enfrenta el dilema revelar la decisión o actuación a su familia, sin perjuicio? ¿Se sentiría cómodo si fuera publicada en los diarios? Es preciso preguntarse si de todas maneras se realizaría la acción sabiendo que cada detalle aparecería en la portada del diario de mañana. En otras palabras, ¿cómo se sentiría?
- ¿Qué precedentes sienta la actuación, si es bien entendida?. ¿Si la malinterpreta?.
Es menester recordar que el mero hecho de que una acción no vaya directa o claramente en contra de la Ley o la política de la empresa, no significa necesariamente que sea ética. El proceso de evaluación para la toma de una decisión ética presupone, para cuestiones complejas, un ejercicio introspectivo de discernimiento que permita a la persona optar por la decisión correcta con base en el buen sentido, que es distinto del sentido común.
Además de las evaluaciones internas de cada empresa, se debe crear un organismo externo que sea el contralor de las decisiones que puedan resultar no éticas o perjudicial, en este sentido se debe crear un TRIBUNAL DE VERIFICACIÓN DE DECISIÓN ÉTICA, es decir un TRIBUNAL DE CONDUCTA, a fin de que puedan decidir si la decisión tomada por una empresa o persona física es o no ético. Este organismo contralor permitirá revisar imparcialmente las decisiones tomadas, ya que al no ser parte en el proceso de toma de decisiones, podrá actuar con una visión más objetiva, recomendando que las decisiones a ser tomadas no sean abstractas sino que indiquen a la empresa o a la persona el error incurrido y cuales serían las alternativas factibles.
Al ser de suma importancia este organismo, ya que se constituirá en el eje principal de este pacto, los miembros que conformen este TRIBUNAL, deberán ser personas con experiencia en el mundo empresarial (en el más amplio sentido, incluyendo las profesiones universitarias y de oficios) y con una conducta intachable, no solamente en el ámbito económico sino en su relación con la familia y con la sociedad en general.
FINAL
Estos anexos forman parte e integran el PACTO ÉTICO EMPRESARIAL y constituyen una política de conducta tendiente al mejoramiento de las relaciones empresariales y sus decisiones internas.
Cada anexo constituye un objetivo determinado que debería ser alcanzado por cada uno de los que suscriben el presente documento.